¿Tiene sentido pensar el futuro y tratar de anticiparlo desde el mundo de la cocina? ¿No es esta una cuestión que excede el ámbito culinario? ¿No habría que dejar este reto en manos de disciplinas más autorizadas?
 
Si, en efecto, tiene sentido. La razón es sencilla en su formulación pero compleja en sus implicaciones: tiene sentido hacerlo porque el futuro reside ya en la cocina; porque, a poco que las observemos con curiosidad, más allá de los tópicos en torno a lo culinario, el futuro se está cociendo en buena parte en las cocinas. Porque, en suma, la cocina es un observatorio privilegiado para anticipar el futuro, pues hace frente a este reto de una forma didáctica y económica, reduciéndolo a una escala micro, de suerte que lo que anticipa nos interpela más y mejor que los diagnósticos macro que a modo de oráculo emiten en los medios de comunicación expertos de diversa índole.
 

 

 

Edición 2015
Vanguardias, anticipando el futuro. 9 y 10 de marzo de 2015 en el Basque Culinary Center 
 
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