Michel Bras

Sobre mesa de Michael Bras acompañado de Estefanía Simón y Pol Contreras. Michael Bras llevó la primavera a un plato, creó el coulant de chocolate, inspiró a Ferran Adrià y a cociner@s de medio mundo, se convirtió en maestro y en padre de jóvenes con ansia de fuegos y caldos, llegó al cielo de los restaurantes y renunció a sus estrellas, comparte copas de vino con ancianos que debían conformarse con rememorarlas. El oficio de cocinero es un oficio que también necesita de la contemplación y de maravillarse por las cosas sencillas. El fuego de las cocinas pueden llegar a quemar hasta los más jóvenes y hacer que esa mirada curiosa se apague. Por eso defiende una cocina humana, que se aleje de la esclavitud de las jornadas interminables. Porque para él, la cocina en la expresión de uno mismo. Sin mirada se acaba el relato, y él, está claro, es un escritor de platos.

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